En Carolina del Norte, 16,716 beneficiarios de Medicaid de todas las edades viven con una lesión cerebral traumática (LCT). El panel de datos sobre LCT del Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado destaca la magnitud de las personas afectadas por este tipo de lesión.
Sin embargo, estas cifras solo cuentan una parte de la historia. Estas cifras no incluyen a las personas que no tienen seguro médico ni las que nunca recibieron un diagnóstico formal. En muchos casos, una LCT no se identifica de inmediato, lo que puede retrasar el acceso a la atención y al apoyo necesarios.
Comprender cuán frecuentes y diversas pueden ser estas lesiones es un primer paso esencial. Las lesiones cerebrales no son raras ni se limitan a un grupo específico de personas o experiencias; pueden afectar a cualquiera, en cualquier momento.
La vida de Molly cambió drásticamente tras sufrir una lesión cerebral traumática en 2024. Su familia ha sido testigo de cómo la recuperación puede afectar la movilidad, la memoria, el estado de ánimo y la independencia.