- Siguir las instrucciones paso a paso para sus rutinas diarias.
- Recibir recordatorios para tomar medicamentos o realizar tareas domésticas.
- Comunícarse con el apoyo cuando sea necesario.
Cómo la Tecnología está Transformando el Apoyo
A través del Acceso y la Inclusión Digitales
Piense en cómo es una mañana típica para usted. Suena la segunda alarma de su teléfono. Incluso antes de que usted se levante de la cama, echa un vistazo a sus notificaciones y revisa su calendario para ver lo que tiene programado para el día de hoy. En la cocina, le pregunta a un altavoz inteligente por el clima mientras se prepara el café. Le envías un mensaje a un amigo para felicitarlo por su cumpleaños, haces una cita con el doctor a través de un portal de pacientes y consultas para ver el tráfico antes de salir de casa. La tecnología es el copiloto silencioso de la vida diaria. Nos mantiene organizados, nos ayuda con nuestra salud, nos conecta unos con otros y nos ayuda a sobrellevar el día.
Ahora imagínese desenvolverse esa misma mañana sin nada de lo anterior. Para muchas personas con trastornos mentales graves, discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID) y diagnósticos de lesión cerebral traumática (LCT), esto forma parte de la vida cotidiana. A medida que la tecnología sigue transformando nuestra forma de vivir y conectar, no todos se benefician de este progreso. Sin embargo, con las herramientas y el apoyo adecuados, el acceso digital puede convertirse en una poderosa herramienta para fomentar la autonomía, la seguridad, la independencia, una mejor salud y la conexión social.
Para algunos afiliados de Trillium, esa brecha ya ha empezado a cerrarse. Una mañana que antes estaba marcada por cuidadores y personal de apoyo, ahora se ve reforzada por herramientas como Trillium Ultimate Living Assistant (TULA), que ofrece apoyo durante todo el día. Con las herramientas adecuadas, los afiliados están encontrando nuevas maneras de tomar el control con mayor libertad de elección, consistencia y seguridad.
Manifestación de la Alfabetización Digital en la Vida Cotidiana
La alfabetización digital va más allá de interactuar con la computadora o internet. El Departamento de Tecnología de Información de Carolina del Norte define la alfabetización digital como “la capacidad de usar las tecnologías de la información y la comunicación para encontrar, evaluar, crear y comunicar información, lo que requiere tanto habilidades cognitivas como técnicas”. En la vida cotidiana, la alfabetización digital puede ayudar a las personas a:
- Mantenerse conectado con las personas que lo apoyan y ayudan a vivir de forma segura e independiente.
- Participar en instrucciones de ejercicio físico o aplicaciones de autocuidado y relajación.
El Centro de Investigación Pew informa que el 62 por ciento de los adultos con discapacidad afirman tener una computadora de escritorio o portátil. Esto se compara con el 81 por ciento de las personas sin discapacidad. En cuanto al uso de internet, las personas con discapacidad tienen tres veces más probabilidades de no conectarse nunca.
A menudo se cree erróneamente que la tecnología está fuera del alcance de las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID). El desafío no radica en la capacidad, sino en el acceso, el diseño de los productos y el apoyo. Cuando la tecnología adaptativa se diseña pensando en las personas con DID y sus cuidadores, como ya está ocurriendo en más de 600 hogares y sigue creciendo en la zona de Trillium con TULA, abrimos camino hacia una mejor atención y una mayor salud.
Donde el Apoyo y la Tecnología se Juntan
En abril se cumplieron dos años del lanzamiento de TULA en 2024. TULA combina tecnología personalizada para el hogar con asistencia remota, ayudando a sus afiliados a tomar el control de sus vidas. Cada configuración se adapta a las necesidades individuales de cada persona, ofreciendo recordatorios, instrucciones paso a paso y orientación alineadas con sus rutinas y objetivos.
Cada dispositivo TULA cuenta con el respaldo de un equipo especializado que elabora un plan personalizado basado en las necesidades, preferencias y objetivos de cada afiliado. Durante la instalación, los especialistas brindan orientación práctica, mientras que los agentes remotos forman parte del equipo de cuidados para ofrecer asistencia continua.
TULA también mejora el funcionamiento de nuestros sistemas para todos. En sus dos primeros años, TULA se asoció con una disminución del 29% en las visitas a la emergencia entre sus afiliados. Esto significa que se evitaron más de 550 visitas a emergencias. Los afiliados recibieron los cuidados que necesitaban desde casa, en lugar de preocuparse por el transporte, el tiempo, el estrés y el costo de una visita a urgencias. Estos ahorros ascendieron a casi un millón de dólares.
Sin herramientas como estas, el apoyo sigue presente. Los equipos de atención, las familias y los proveedores continúan asistiendo a diario. Pero con mucha frecuencia, las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo se ven obligadas a lidiar con las carencias que surgen entre esos momentos de atención. Una dosis olvidada. Una comunicación tardía. Una oportunidad que se vuelve más difícil de aprovechar.