También hay momentos en que su niño puede enfadarse mucho y reaccionar de forma agresiva. Todos podemos sentirnos frustrados cuando no encontramos las palabras que expresen lo que necesitamos o queremos. Es posible que su hijo llore, grite o actúe de maneras que a otras personas les parezcan repentinas. Pero estos momentos no se deben a un mal comportamiento. Esta es la manera en que su hijo trata de comunicarse cuando sus emociones son muy intensas o difíciles de explicar.
Holly nos cuenta que a veces Cody dice: "¡Demasiadas palabras!", cuando se siente abrumado y no puede asimilar todo lo que le rodea. Explica que esto no significa que se esté rindiendo, sino que "en el momento o en la forma que se le está expresando quizás no satisfacen sus necesidades".
En esos momentos, ya sea como padre o cuidador, usted hace todo lo posible por mantener la calma, escuchar y ayudar a su hijo a sentirse seguro hasta que pase el momento.
Si tienes un hijo con TEA, salir a la calle también puede ser difícil. Esto rompe la rutina. El ruido, las luces brillantes y los lugares concurridos pueden resultar abrumadores. Incluso una salida corta requiere planificación. A veces, tendrás que irte rápidamente y puede haber momentos en que otras personas te miren fijamente o no te entiendan. Esos momentos pueden ser difíciles. Como padre o madre, quieres que la gente vea a tu hijo con amabilidad. Su hijo no se está comportando mal; simplemente está tratando de decir: "Esto es demasiado, estoy abrumado".

